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Mr. Indifferent: Un peligro silencioso


“Mr. Indifferent”, el cortometraje por Aryasb Feiz, transmite de manera muy efectiva un impactante mensaje sobre la importancia de la conducta pro social y el peligro de la indiferencia. Observamos a un hombre que atraviesa la vida con semblante serio y actitud fría. No se trata de alguien que realiza malas acciones en contra de otros, simplemente no hace nada para beneficiar a los demás: no ayuda a otra persona a alcanzar el ascensor, ni atrapa el carrito de compras que pasa a su lado y que alguien más está persiguiendo, tampoco contribuye a una caridad que se encuentra en campaña. Realiza su día a día centrándose solamente en las tareas que tiene qué hacer sin actuar para el mal ni el bien de nadie.

Sin embargo, es fácil darse cuenta que su indiferencia no resulta neutral en lo más mínimo. Por ella, se ven perjudicados aquellos que necesitaron o pidieron su ayuda. Sucede que, el no hacer nada frecuentemente resulta en un daño para otros, quienes podrían necesitar de alguien que levante la voz a su favor, que le dedique unas palabras positivas o los asista en un problema, por pequeño que este pueda ser. Un gesto amable, finalmente, puede dar un giro al día de otro, o a su vida. Que no haya forma de comprobarlo no quiere decir que no valga la pena intentar.

Esta peligrosa postura indiferente, muchas veces es adquirida por personas con buenas intenciones, que tienen el potencial de lograr un gran beneficio pero se refugian en la pasividad; a veces por egoísmo pero, también, por caer en el desalentador engaño de algunas situaciones vividas en las que se pudo llegar a sentir que no se tiene agencia en el mundo. Por eso, es nuestra responsabilidad luchar contra esa desensibilización, evitar que las personas olviden que pueden marcar la diferencia y que no se debe dejar de intentarlo.

En el corto, Mr. Indifferent encuentra a la persona que le da esa claridad. O, mejor dicho, ella lo encuentra a él. El hombre ayuda a la mujer mayor a cruzar la calle, pero ella, sin que él lo solicite, lo ayuda también e incluso cambia su vida. Al ponerlo en una situación límite en que, inevitablemente, surgen emociones en él, Mr. Indifferent logra ver el beneficio de ser proactivo, de ser agente para lograr un cambio. Así, es frecuente que momentos emocionales fuertes despierten esa sensibilidad hacia el entorno. Pero esto no siempre se da frente a situaciones como el miedo de ser atropellado que vemos en el corto, existen infinitas acciones pequeñas que generan emociones fuertes. Podemos marcar esa diferencia, y procurar que esas emociones que despertamos en otros sean positivas. La importancia de esa participación activa incluso se hace presente en el proceso terapéutico psicoanalítico, en el cual se construyen recursos de manera conjunta para que el consultante pueda tener agencia en su propia salud mental. Por lo cual el dejar de vivir en piloto automático y de manera indiferente, beneficia a uno mismo así como a los demás.

A partir de este momento, Mr. Indifferent experimenta algo nuevo y distinto. Se da cuenta de cuántos cambios puede realizar y toma las oportunidades de hacerlo, incluso disfrutándolo. Puede notar, al actuar positivamente, el impacto negativo que generaba el no actuar del todo. Luego, se sorprende de encontrar a alguien que le recuerda a la persona que solía ser. En este momento, ocurre quizás su acto de mayor impacto: decide ofrecerle lo mismo que le dio a él la mujer mayor. El breve pero emocionante corto termina con Mr. Indifferent llevando a este hombre a su primer acto proactivo, esperando que cambie su vida.

Entonces, no se trata solamente de dejarse tocar por lo que ocurre alrededor. También somos responsables, y afortunados, de poder devolver esa experiencia al mundo. Vivir de tal manera que ayudemos a otros a estar más presentes también. Es una responsabilidad educativa, altruista, de compañerismo. Humana. Así, construiremos una sociedad cada vez mejor, más justa y benévola.

En la actualidad, necesitamos esa sensibilización. La indiferencia perpetúa situaciones de injusticia y por eso ha sido altamente peligrosa a lo largo de la historia, varios grupos han sido gravemente afectados por ello. No obstante, cuando hubo quien alzó la voz en su favor, quien tomó una postura, quien protestó por la injustica; los cambios logrados fueron definitorios y han podido cambiar el curso de la historia. El camino, entonces, ya comenzó a recorrerse pero aún queda mucho por hacer. Hay muchos a quienes ayudar y por eso es tan importante el mensaje, por eso debemos entender el gran cambio que puede lograr la sensibilidad y una pequeña acción positiva. Esa es la razón, también, por la cual somos responsables de compartir ese mensaje.

Martin Luther King, Jr., uno de los más grandes activistas en la historia alguna vez dijo: “Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos.”

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